25 de mayo de 2013

Malas ideas




Abro directamente la entrada con la imagen que ha sido la desencadenante de todo. Acabo de encontrar la noticia de que para la secuela de "Machete" - que, por cierto, la sigo teniendo pendiente - Charlie Sheen va a utilizar en los créditos su verdadero nombre, Carlos Estevez. Cosa que desconocía, resulta que tiene raíces no sólo latinas, sino gallegas, ya que su abuelo era de la comarca de Vigo. El mundo es un pañuelo.

Pero lo que quiero comentar no es eso. Nada más verla me vino a la mente una de las grandes decepciones cinematográficas relacionadas con los videojuegos. Fijaos en la imagen y olvidad por un momento la película a la que pertenece. Imaginadla en blanco y negro, formato comic. Bueno, venga, os ayudaré un poco, y os pondré al lado la imagen con la que quiero que la comparéis.


¿No hubiera sido, al menos en apariencia, un Max Payne cojonudo?. Desde luego mejor que Mark Wahlberg, aunque sería injusto cargar todas las culpas del fracaso de aquella película sobre su protagonista. Porque poco, muy poco o incluso nada podríamos salvar de esa malísima interpretación del juego, que creo lamentó la gran mayoría de los fans.

No me cabe en la cabeza que sea tan difícil respetar una historia original a la hora de llevarla a la pantalla. Al menos en historias tan "sencillas" como la de Max Payne: policía caído en desgracia busca venganza contra quienes mataron a su familia. Peco de poco respeto a uno de mis juegos favoritos con ésta descripción tan simplista, pero es la verdad, es una historia de venganza en un contexto de relato negro. Lo que la hace grande es cómo está contada, como el propio Max te va narrando, entre tiroteo y tiroteo, cómo cada calle de Nueva York, cara esquina y cada suceso en el que se ve envuelto le va degradando paso a paso, de su soledad y su desesperanza, sin caer en el patetismo. Cosa que, por cierto, no consiguen en Max Payne 3, que a pesar de ser un shooter magnífico, su historia creo que pierde precisamente ése toque de negrura que caracterizó a las dos entregas anteriores. La vibrante aunque peligrosa Sao Paolo no puede compararse a aquella "Noir York" donde siempre era de noche y no paraba de nevar. Todo ello, todos esos cambios de argumento, de estilo, de ambiente, sólo consiguen arruinar la historia.

Malas ideas...

PD: Hoy es el Día del Orgullo Friki 2013. Aunque no me siento muy representado por ello, respeto a quienes quieran expresar así su gusto por nuestro amplio espectro de hobbies. Cada uno tenemos una forma de defenderlo y promoverlo, que es lo verdaderamente importante.

2 comentarios:

  1. Para mí el problema de Max Payne 3 es que desde un punto de vista emocional el personaje te importa tres narices. La pérdida de la familia en la primera entrega y la reaparición de Mona Sax (más "saxy" que nunca) en la segunda parte hacían que empatizases con el personaje. En el 3 te importan lo mismo sus desmanes que los del Carlos Estévez (actor lamentable, por otra parte).

    Para ese papel preferiría a alguien como Kevin Bacon o Willem Dafoe.

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    1. No estoy hablando de calidad del actor, sino de la estampa (ladrona) ;)

      En cuanto al juego, creo que hubiese sido muuucho mejor si no hubiera tenido nada que ver con la saga de Max.

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