5 de mayo de 2013

Aventura para el Capitán Alatriste JdR - La Carta del Francés

Muchos de los libros de mi biblioteca rolera podrían sin lugar a dudas demandarme por malos tratos, pero contrastando el grado de deterioro con el de uso dado, creo que sin duda el que más tienen que reprocharme es el juego de rol del Capitán Alatriste.

Veamos: esquinas de la cubierta dobladas y despuntadas, arañazos y alguna pérdida de color. Prácticamente me pasé un año con él metido en la mochila, tratando de aprenderme las reglas, embeberme de su trasfondo y prepararme para dirigirlo. Incluso abrí por entonces un foro de interpretación y discusión del juego que tuvo cierto seguimiento, y en el que participó, entre otros, Antonio Polo, el creador del fanzine Los Papeles del Alférez Balboa (y a quien envío desde aquí un saludo), en cuyo segundo número aparece la aventura que rescato hoy de mi archivo. ¿Y todo para qué?. Para dirigir una sola sesión en diez años. Avergüénzate de ti mismo, Gica. ¡Penitenciagite!.



Debo admitir que con éste juego - y no sólo con él, sino también con la saga novelesca que lo inspira - mi interés ha ido sufriendo un decrescendo paulatino pero constante hasta que se ha quedado ahí, en la estantería, miembro de honor de la misma pero igual de aprovechado que un cuadro en una pared. 

Y es que reconozco que leer las aventuras del Capitán y su ahijado para mi ha sido una cosa, y tratar de escribir partidas para el juego otra muy diferente. Por alguna razón, el marco histórico, tan conocido, tan documentado, tan real, me amedrentó a la hora de imaginar escenarios y lances ficticios que no pudiera encajar en la crónica real de aquella España. Amén de que interpretar utilizando expresiones de la época que no manejábamos pudiera ser tan poco natural que nos acabara sacando de partida. Vamos, que quizá me vi un poco superado por mi propio respeto a la ambientación. Una verdadera tontería que, unida al escaso interés - en comparación con otros juegos - que había en el grupo en general por jugarlo, lo condenó al olvido.

Sin embargo, se trata de un juego muy trabajado e interesante, empezando por su presentación y maquetación, y por sus ilustraciones, obra de Joan Mundet. Es, con diferencia, uno de los libros de rol más espectaculares que he visto hasta la fecha. La redacción de los textos es también muy buena, y es entretenido de leer, utilizando juiciosamente las citadas expresiones de época lo justo para sentirse envuelto por la ambientación, pero no abrumado. En cuanto al sistema de juego... bueno, a mi me parece que está bien, hasta llegar al apartado de la esgrima, lo que no quiere decir que el sistema sea malo, sino que más bien vuelve a actuar mi menguada capacidad de aprehensión de reglas nuevas.


Si algún día hubiera tiempo me gustaría volver a darle una oportunidad, pero lo cierto es que el Capitán Alatriste forma parte de esos juegos en los que preferiría mayoritariamente jugar a narrar. La aventura que os presento, como dije, apareció en el segundo número del fanzine antes mencionado, y es el mejor intento que hice por aquél entonces de escribir una aventura para el juego. Como con la de Stormbringer la he pasado por revisión, ya que recordaba que no estaba del todo escrita a mi gusto, y se incluían algunos encuentros que, la verdad, no tenían mucho sentido. De hecho, la he rehecho hasta tal punto que se parecen sólo en lo más básico. Y hacerlo, por cierto, me ha dado unas ganas de dirigir que no os podéis imaginar.

En fin, que tras la revisión general y darle un aspecto digno, aquí tenéis la versión 2.0 de la aventura. Espero que os guste.

La Carta del Francés

SINOPSIS DE LA AVENTURA: Los PJs son abordados por el regente de la madrileña Taberna del León. En su despensa tiene a un francés malherido, al que no entiende una palabra, y en cuyo poder obran unas cartas que defiende con sus pocas fuerzas. Si son capaces de entenderle, el francés les ofrecerá entre estertores ganar un dinero fácil. Pero ¿cuál dinero lo es en ésta Villa y Corte?.

4 comentarios:

  1. Si conseguimos instaurar una partida cada cuatro o cinco semanas no te va a ser difícil retomar algunos juegos que están en la estantería criando polvo, y Alatriste es uno de los que yo, al menos, tengo muchas ganas de probarlo.
    Ánimate y prepárate una, coño, que no tiene que ser muy difícil (¿esto no usaba GURPS?).

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  2. Hombre, el primer comentario del blog ^^
    Preparada está, ya lo ves, y ciertamente me ha picado el gusanillo, macho. Yo encantado de dirigir. El sistema de juego si no es GURPS se le parece, ya que tiras 3D6 y las características y habilidades tienen un valor comprendido entre 3 y 18. Si al tirar los dados sacas menos de lo que tienes, aciertas, si no, fallas. Lo único, como dije, que me parece un poco más lioso es el sistema de esgrima, pero estoy seguro de que es cosa de repasarlo un poco.
    Probablemente haré varios PJs pregenerados para añadirlos a la aventura, así que para algún día que tengamos momento y ganas, estará en el menú.

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  3. Nota recibida
    Gracias por tu interés, lo comento con los demás y en breve intento darte respuesta, por mi si tienes intención de ir sacando algo sobre Alatriste de vez en cuando, ya es más que suficiente....
    Albert

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    1. Es la idea :) Ya me contarás. ¡Un saludo!

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