9 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días, Día 9: Tu mayor pifia alrededor de los juegos de rol

Día 9: Tu mayor pifia alrededor de los juegos de rol

Tengo cierta fama en mi grupo, merecida aunque de forma involuntaria, de ser torpe. Podría contaros varias historias de torpezas alrededor de una mesa de juego pero, al menos para mi, la que se lleva la palma fue la que me ocurrió en una casa rural en Huesca.

Por si acaso surgía la ocasión de hacer sesión de cine quería llevarme un disco duro externo con películas. En ése momento tenía dos, uno de viaje y el tocho donde tenía todo guardado: películas, música, las fotos de toda una vida y toda mi producción rolera desde que cogí los dados por primera vez. Además, como también cabía la posibilidad de dirigir Stormbringer si daba tiempo tras la sesión de Canción de Hielo y Fuego que narraba Kythklaith. Me había pillado el toro con los preparativos, así que, con las prisas, decidí llevarme el disco duro gordo, en su cajita protectora y tal.

Ya no recuerdo ni qué día del finde fue, pero el caso es que me senté con el netbook a la mesa, le enchufé el disco duro y me puse a mirar cosas. Estaba conectado a la corriente por un cable que pendía de la mesa al enchufe, y que varios tuvimos que sortear en un par de ocasiones para movernos por el salón. La última vez que me levanté no conseguí hacerlo, y el disco duro se precipitó al suelo. Cuando volvimos a conectarlo, había desaparecido toda la información relevante. Toda. Había cuatro informáticos en la sala, y aquello no volvía en si. Me quedé blanco.

Esto es lo más útil que podría hacer con el disco ahora

Al llegar a Madrid, lo envié a una empresa de recuperación de datos. No pudiendo recuperar buena parte de los mismos, aun así era mucho, pero cuando me dijeron que me cobraban 600€ por hacerlo me devolvieron a la realidad. Habría cosas recuperables, pero en ése disco duro morirían para siempre los primeros viajes con mi chica y mi primera campaña como narrador con megas y megas de información, relatos, imágenes y desarrollos propios (y no exagero).

Aprended de mis errores. Tened varias copias de seguridad y no os las llevéis de paseo.



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