14 de noviembre de 2013

Fanhunter, Las Montañas de la Locura - Comienza la expedición...

Por fin he recibido el resultado de mi primera experiencia como mecenas: el juego de mesa de Fanhunter: Las Montañas de la Locura - Electric Boogaloo. Llegó ayer por la mañana, pero no pude hacerle caso hasta la noche, y os puedo adelantar que estoy encantado con la adquisición.




Lo primero de todo, y aunque parezca una frikada, es el olor. Si en cuestión de armas, como dijo Boris en Snatch, "el peso da seguridad", en cuestión de impresión el olor de la tinta y del papel también lo da, y el juego huele de muerte. Aparte, a simple vista se aprecia la calidad de la imagen de la caja, y al tacto.

El agradecimiento a los mecenas

Tras esnifar el interior de la caja durante cinco minutos y agarrarme un buen colocón, desplegué los componentes sobre la mesa. Una vez más, buena calidad del material y de la impresión.

Los componentes del juego

Don Depresor preparado para la acción

Una selección de las cartas de juego

Más de cerca...

Interior del manual de reglas

Las ilustraciones no tienen desperdicio. Se me hace raro verlas en color, ya que todos o casi todos los comics que tengo de Fanhunter son en blanco y negro, pero no desmerece en nada, obviamente.

En cuanto al libro de reglas, es cortito y está en castellano y en inglés, cosa que me ha llamado la atención. El sistema del juego se explica en cuatro páginas, mas una quinta en la que se explican las diferentes fichas de juego. Es sencillo, fácil de entender y tiene pinta de estar muy entretenido. Además me gusta el planteamiento 100% cooperativo, con cartas vistas sobre la mesa para decidir entre todos los participantes cómo defender mejor el Gigamesh y hacer una estrategia conjunta.

El único "pero" que encuentro a todo el conjunto es que el tablero, a pesar de que se ve resistente, es posible que sufra un poco al plegarse y desplegarse, cosa que ocurre a menudo con tableros con módulos no independientes. Pero oye, si es bueno aguantará. El tablero del Monopoli de mis padres tiene treinta años y, con el mismo sistema, y un uso considerable, está en un estado bastante bueno. El tiempo lo dirá.

Se puede jugar en grupo o en solitario, así que en espera de poder reunir a mis amigos alrededor de una mesa, intentaré encontrar un hueco ésta semana para hacer un primer testeo individual. Ya os contaré el resultado y el destino final de los expedicionarios del Gigamesh.

El del juego - su destino, quiero decir, aparte de esperar ser jugado - es unirse a la colección narizoniana que atesoro desde mis comienzos roleros. Lástima que no colase mi petición de que si sobraba alguna camiseta me la enviasen también xD

Ale, a la cole ^^

En resumen, estoy muy satisfecho con el resultado, que me ha animado a participar en otros proyectos de mecenas. Ojalá me sirva también de inspiración para colgar alguna partida más para Fanhunter, aunque sea sólo por morriña.

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