30 de diciembre de 2013

Cierre del año

Como si fuera el balance final del ejercicio de una empresa, en estas últimas horas del 2013 me ha dado por sentarme un momento a examinar éste año que se acaba desde la perspectiva rolera.

En comparación con 2012, el número de sesiones en las que he participado, ya fuera de narrador o de jugador, ha sido idéntico: 22, algo menos de dos partidas de media mensual, aunque igual me dejo alguna que no tengamos apuntada en el calendario que redondee la cifra.

De ellas, he sido narrador en seis ocasiones, durante una aventura suelta (Cosecha Negra) y una minicampaña completa de Dark Heresy - que espero poder maquetar pronto para colgarla en el blog - y con la aventura Polvo del Camino para Dragon Age. Mientras que el primero consolida su posición predominante como el juego al que más he jugado/dirigido, el segundo tendrá aún que ganarse al grupo de juego - si es que alguna vez lo consigue - para tener más recorrido. Lo lamento especialmente porque Dragon Age me ha dado la primera oportunidad de llevar con éxito un mago, pero mantengo la esperanza de volver a jugarlo en algún momento. A futuro es probable que escriba al menos una aventura para el blog, ya que tengo alguna idea rondándome la imaginación, así que, por lo menos, por aquí lo seguiréis viendo.

En 2013 dimos por terminado el reinado de Vampiro - y del Mundo de Tinieblas en general - después de muchos años estando presente en nuestras agendas roleras. Las Crónicas de Transilvania llegaron a su fin en dos intensas sesiones, Kupala perdió, +Kythklaith Dasth  se quitó por fin el no-muerto de encima y los colmillos, las garras, las maquinaciones y la sangre volvieron a la estantería, con perspectivas prácticamente nulas de retorno. Una vez más, y a pesar de tantos años jugando y de un sistema de reglas del que todos conocemos sus muchos fallos, extrañaré ése mundo oscuro en el que cada callejón estaba poblado por seres sobrenaturales y lo profundamente anormal era ser humano.

También llegó el broche de oro para la Horda de la Mano Roja, que ha sido la primera campaña de D&D cuyo final he podido vivir hasta sus últimos compases. Essefyr del Bosque Embrujado, genasí de aire explorador, también ha sido el primer personaje ni humano ni elfo (y con ajuste de nivel) que he llevado en un entorno de fantasía medieval, tomando el relevo tras la muerte del bárbaro Koron. Espero que las gentes de Brindol nos recuerden un poco por nuestros desvelos... aunque aún quede un flequillo suelto en forma de avatar de Tiamat campando por Faerûn. Menudencias, detallitos,...

En la cresta de la ola continúa la campaña de Runequest que llevamos jugando desde 2008, si las cuentas no me descuadran, a pesar de que el master cada vez tiene que hacer más esfuerzos porque las Musas le inspiren, esfuerzos que le agradecemos sesión tras sesión. Agridulce éste año por la muerte de Praha Portador del Cuerno, inolvidable compañero de fatigas con madera de soberano, y por el regreso al Continente, tras muchos años de ausencia, para encontrarlo casi completamente sometido bajo el yugo del Imperio Lunar. Cinco sesiones, dos menos que el año pasado, lo mantienen como segundo juego más jugado.

Ha sido también un año de testeos y de juegos nuevos. Fragmentos, La Puerta de Ishtar y Dead Space CdB, dirigidas por +Kythklaith Dasth - el principal introductor de novedades en el grupo - y Rogue Trader por +Carlos Huertos. Para los tres primeros no añadiré nada más a las reseñas escritas por el sr.Dust, y en el caso de Rogue Trader... pues qué voy a decir, sigue siendo WH40k, asi que yo encantado. Lástima del choteo que tienen con su propio sistema, pero parece que de aquí a un tiempo tendrá solución.

Y por último - y como parte del apoteósico último fin de semana de diciembre "Tres Días, Tres Partidas" - 2013 también cierra con relevos generacionales, no en cuanto a tema de edad, sino de evolución rolera, con un nuevo jugador echándose sobre los hombros el manto de narrador. Comienza la saga de la Casa Mason para Canción de Hielo y Fuego, dirigida por Karry, y con ella la del caballero errante Eavan Redwave, espada juramentada de la familia.

¿Y qué se vislumbra en el horizonte para 2014?. Lo primero de todo, nervios, intriga y dolor de barriga hasta recibir en casa Wälkure, que tras un crowdfunding que obligaba a la visita diaria para descubrir información y recompensas nuevas, me tendrá en ascuas hasta que pueda tenerlo en mis manos, leerlo y dirigirlo/jugarlo. Sin abandonar la temática bélica, de éste año no pasa el testeo del Only War, así que id desempolvando el Manual del Perfecto Soldado Imperial, porque os hará falta. Y aparte de eso, proyectos, proyectos, proyectos... Me he quedado sin campañas que dirigir, así que es el momento perfecto para reconducir la actividad cerebral.

He vuelto la vista atrás y veo que, sinceramente, no me puedo quejar. Ojalá 2014 sea, al menos, igual de completo.

2 comentarios:

  1. Al final voy a ser el kiwi del grupo, verás. ¬¬
    XDDDD

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    1. Bueno, visualízalo como si fueras los vientos del cambio xD

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