5 de julio de 2014

Reseña: Walküre, el juego de rol

El jueves 3 de Julio, setenta aniversario de la reconquista de Minsk por parte del Ejército Rojo, recibí por fin en casa el básico de Walküre. Somos tres los miembros de mi grupo de juego quienes hemos participado en el mecenazgo y he sido el primer en recibirlo, aunque hasta el viernes por la tarde no pude desembalarlo y tenerlo en mis ávidas manos.

La decoración de la mesa queda muy propia en éste caso xD
Ahora que los libros están comenzando a llegar a los mecenas, obviamente van a salir multitud de entradas y comentarios acerca del mismo. Quienes seguís habitualmente el blog sabéis que raramente me lanzo a hacer reseñas, pero la verdad es que en ésta ocasión me apetece tras el detallado y emocionante crowdfunding y el goteo de ilustraciones, material y adelantos que la gente de La Marca del Este ha ido facilitando para ir poniéndonos los dientes largos. Espero que Walkure desarrolle todo el potencial que creo que tiene, y somos los mecenas quienes podemos aportar ahora difusión para que ésta nada pequeña joya del rol en castellano cree comunidad a su alrededor.


Comencemos por el aspecto físico del libro. Lo primero que me ha llamado la atención son las dimensiones: más de 30 cm de alto y casi 3 cm de grosor. 1835 gramos de peso. Traducido en páginas, cuatrocientas treinta y dos, en lenguaje vulgar lo que se conoce como un tocho. El mismo viernes comenté en mi cuadrilla que probablemente era el libro de rol más voluminoso que tenía en mi haber, cosa que hoy puedo asegurar al 100%, superando en treinta y dos páginas al básico de Only War, ahora segundo en el escalafón de los pesos pesados del rol. Ya lo decía Boris en Snatch, el peso da seguridad, aunque igual lo hace un poco menos manejable en mesa.

Otra curiosidad que físicamente hace peculiar al libro es que tiene el lomo curvo, y que carece de título o mención de autor en el mismo, a diferencia del resto de juegos y suplementos que atesoro en mi biblioteca, pero dado su tamaño no temo perderlo fácilmente de vista. Me alegra decir que cumple, además, con uno de mis fetiches, y es que sus páginas huelen genial, lo que significa que el papel es de buena calidad y gramaje. Está impreso a cuatro tintas, logrando que la maquetación diseñada para el juego luzca, así como las ilustraciones, muchas de las cuales ya hemos ido conociendo a lo largo de éste tiempo. La verdad es que los dibujantes escogidos para ilustrar Walküre difícilmente podrían haberlo hecho mejor, no hay una sola imagen que no me guste. La cubierta, por cierto, que muestra al crucero espacial orbital aliado USSS Independence en primer plano, y lo que parece ser la base orbital del ascensor espacial de Islas Galápagos en segundo, es una de las mejores muestras de éste arte, aunque reconozco que también me hubiera gustado otra - tan icónica o probablemente más - como es la de la estación espacial Walküre. La pena es que, a pesar del buen embalaje de cartón, la cubierta trasera llegó un poco rayada, pero por suerte se nota más al tacto que a la vista. Como colofón, la firma y el agradecimiento de Pedro Gil aparecen en la portada del libro, bajo el logotipo.


Vayamos al contenido del libro. Hasta la fecha he leído los seis primeros capítulos de la Beta que se puso a disposición de los mecenas. Aficionado a la historia de la Segunda Guerra Mundial, devoré el primer capítulo en un suspiro, dejándome muy buen sabor de boca. Para quienes no conozcáis el trasfondo del juego, Walküre explora una línea temporal histórica alternativa en la que Alemania no fue derrotada en la Segunda Guerra Mundial, teniendo lugar tras ésta una Guerra Fría a tres bandas entre el bloque Aliado, las potencias del Eje y la Unión Soviética. En las postrimerías del siglo XXI, el ser humano ha conseguido colonizar la Luna y Marte, ha trascendido sus limitaciones genéticas gracias a la bioingeniería e incluso ha creado réplicas artificiales de si mismo, pero su sociedad aún continúa dividida por aquellas tres corrientes ideológicas y sociopolíticas, ferozmente antagonistas, cuyas diferencias se dirimen en campos de batalla diplomáticos y militares tan distantes entre si como Berlín, Afganistán o la base Horizon de Marte.

Me impresionó la labor de investigación histórica para recrear la historia ucrónica de Walküre, así como la científica para explicar el salto tecnológico entre 1945 y 2075. Es llamativo comprobar que algunos avances, como las plantas de energía nuclear, aparecen años antes de su desarrollo en la historia real - según las fuentes que consulté, al menos - resultado, imagino, de que en Walküre se mantuvo el impulso de la investigación científica militar a un alto nivel a pesar del Armisticio. Me ha llamado la atención, por otro lado, y como única nota "negativa", que varias figuras consideradas clave del siglo XX sufriesen tempranas o convenientes muertes accidentales. Sé lo que pensaréis, ¿fueron accidentes o "accidentes"?. Supongo que es algo que se deja a la imaginación de cada uno. Personalmente, pienso que algunos de los fallecidos - no adelantaré cuáles para no hacer spoilers - podrían haber sido muy explotables también en la ambientación, aunque no es probable que los extrañemos en exceso siendo ésta tan detallada y prolija en otros personajes igual de interesantes.

Dado que aún no he jugado ni dirigido no puedo opinar demasiado acerca del sistema de reglas, y además no es precisamente mi fuerte. Si he probado a crear un primer personaje: Jacek, un saboteador polaco del Armia Krajowa durante la Guerra Fría. Me llevó alrededor de media hora, principalmente por la elección de Talentos, ya que hay mucho donde elegir, pero fue bastante fácil en cuanto a cálculos. Lo que me resultó más curioso en éste paso fue que en CdB Engine no hay atributos de personaje ni características, sólo habilidades y aspectos. Esto último me parece que puede tener mucha miga, tras haber probado sistemas con elementos semejantes. Todo se resuelve con tiradas de 2D6 sumando o restando bonus por habilidades, dones, talentos, limitaciones y/o aspectos (estos últimos suman o restan dependiendo de cómo elijas usarlos), contra una dificultad establecida. En el apartado de combate se propone también una forma propia de calcular las iniciativas, que no me voy a meter a explicar por no alargarme y que a priori me parece bastante realista pero, a cambio, un poco liosa. En cuanto a equipo, reconozco que me he perdido entre tantas tablas de armas, munición, vehículos, naves, mechs... Me pregunto si se habrán dejado algo por poner, ¡desde luego no creo que nadie eche nada en falta!. Quizá únicamente la ausencia de un tabla de equipo más mundano - ropa, complementos tecnológicos menores, enseres del día a día - podría suponer un mínimo problema... aunque lo dudo, la verdad.


No es mi intención detenerme a analizar cada parte del libro, así que terminaré resumiendo la impresión general: el libro es una pasada. Su aspecto es muy atractivo, y se ve a primera vista que tiene calidad. Y esfuerzo. Creo que es un proyecto pensado por jugadores para jugadores, algo que atestigua su cuidada edición y el trabajo detallista realizado en su diseño, ambientación y - espero corroborar - sistema para evitar que podamos ponerle un "pero". Igual también es que me toca un poco la fibra por su temática, pero creo que vale la pena todo el trabajo realizado para que viera la luz, y cada céntimo invertido. El tipo de licencia elegido, y la posibilidad de que cualquiera pueda sacar contenido nuevo abre, además, las puertas a que cada poco tiempo pueda ir apareciendo nuevo material, algo que debería ayudar a mantener el juego vivo y actualizado, animando así a la gente a seguir jugando. De momento espero tener oportunidad en breve para probarlo en mesa, y terminar de cumplir las espectativas. Y respondiendo al agradecimiento del autor en su firma, gracias a ti, y enhorabuena por el juego.

Por último, algo que no tiene nada que ver con lo anterior. ¿Tanto pedir sería que Blogger, cuando le das a "Publicar", te preguntase "¿Estás seguro de que deseas publicar esta entrada?" antes de hacerlo, para todos aquellos torpes que, como yo, de vez en cuando le damos sin querer?. Mis disculpas una vez más a todos los que el RSS os envió noticia de que había publicado ésta entrada el sábado, evidentemente fue un error ':)

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