2 de noviembre de 2014

Desafío de los 30 días: Día 2

¿Cuál ha sido tu mejor sesión?. ¿Por qué?.

Me dan un poco de rabia éste tipo de preguntas, porque parece que si eliges una respuesta en particular todas las demás desmerecen en comparación, y no es así.

Mi mejor sesión como narrador la tendrían que elegir mis jugadores. En cuanto a mi mejor sesión como jugador, realmente es difícil decir una sesión entre todas que sea la más memorable, entre otras cosas porque por suerte he jugado bastante y, la verdad, los detalles de muchas de esas partidas se han desvanecido un poco en las nieblas del tiempo. Debería tomar más fósforo, probablemente.


A pesar de ello, hay pocas ocasiones en las que una sesión me haya dejado dándole vueltas a la cabeza durante días, y uno de esos escasos ejemplos fue la sesión final de una campaña de Star Wars, de la que ya he hablado en otras ocasiones, en la que tras alterar la trama oficial de la saga, adelantando casi una década el alzamiento del Imperio de Palpatine, los personajes se reunieron para decidir qué es lo que haría en adelante. Allí, dos miembros del grupo desvelaron al resto que llevaban siendo agentes del naciente Imperio desde bastante tiempo atrás, de tal forma que todo lo que habíamos realizado había sido previsto, medido y preparado por sus superiores. Amén de la sorpresa y la decepción por la traición de aquellos amigos, se unió el tema de que mi personaje, una jedi, estaba embarazada precisamente de uno de esos dos traidores. La interpretación fue genial y estuvimos todos muy metidos en personaje, de las veces que más.

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