26 de agosto de 2015

Seis Rostros: Miércoles


"El Serio" (Far West, PnJ)

Claro que puedo ponerle una herradura nueva al caballo, amigo. No más le costará un par de dólares. Eso es, muchas gracias. Ahorita mismo me pongo con ello, para que no se demore.

¿El saloon?. No, amigo, no le recomiendo asomarse por allá. Usted no quiere que le vean entrando con esa ropa limpia y esas botas tan buenas. Y esa reluciente pistola con el cinto nuevecito tampoco lo ayudará. Mejor siéntese acá conmigo mientras trabajo en su caballo. En verdad no sé que se le ha perdido a un gringo tan al sur del río Bravo, pero desde luego que no ha ido a parar al pueblo que más le conviene, no señor...

¡Baje la voz!. Lo estoy adviertiendo de buena fé. ¿Acaso no sabe dónde plantó la bota?. Esto es Coauhilpico, uno de los peores lugares del mundo para no ser mexicano. Un cabello rubio acá es suficiente para cortejar a la muerte. Desde que ustedes nos hicieran la guerra y nos quitaran la mitad del maldito país ni un solo gringo ha salido de éste pueblo con vida.

Vamos, amigo, baje ésa pistola. No le conviene alborotar. Le repito que no más lo estoy advirtiendo, y créame que esto es lo más amable que podrá conseguir de nadie por acá. Un servidor todavía guarda las formas y la hospitalidad, como manda la iglesia y el buen Dios. Pero cualquier otro compadre no más verlo iría derechito a avisar a el Serio. El Serio, no el sheriff, amigo. Aquí no tenemos de eso, no hay alguacil de justicia. Pero para muchos acá, el Serio sería lo más parecido... o lo menos, depende como lo mire, y de quién.

Nadie sabe de dónde salió. Apareció poco después de que el gobierno firmase la paz con los gringos, al acabar la guerra, junto con otros siete hombres.. Alguno llevaba el uniforme del ejército, o partes de él, pero otros no. "El Serio" era de estos últimos. Excepto la camisa blanca, todo lo que lucía era negro, como si fuera un sacerdote. Si acaso los sacerdotes llevasen una correa de balas cruzada al cinto y dos revólveres, claro. En todo el tiempo que estuvo en el pueblo, apenas habló. Tan sólo tenía que mirar a cualquiera de sus compañeros, y estos hacían el momento lo que fuera menester. Hablar, buscar, robar... excepto matar. Para eso si que se valía él sólo.
Había dos familias de colonos estadounidenses en Coauhilpico, gente orgullosa y honrada. Harris y Paulson eran sus apellidos. Los dos chicos Paulson estuvieron luchando con Lee, y regresaron al llegar la paz. Cuando los trajeron delante de El Serio, que los esperaba sentado en una mesa del saloon, dijeron que no más habían cumplido su deber como patriotas. El Serio no dijo nada. Sólo les disparó, allí mismo, en el saloon. Luego sus hombres trajeron al viejo Paulson y su mujer, y también les disparó. Makie Harris no había ido al frente, y pensaba que por eso estaría a salvo. Pero eso no detuvo a "el Serio". Makie, su mujer Gretha, su hermana Lucinda... todos acabaron muertos, balaceados. Después se marchó con sus hombres hacia el siguiente pueblo, y escuchamos que allí hizo lo mismo. Y luego al siguiente, y el siguiente. Al cabo de un año volvió y sorprendió a un correo texano que iba a la capital, y el pobre diablo tampoco lo contó.

Se han contado muchas historias sobre quién puede ser El Serio. Hay quien dice que era un coronel del ejército que se volvió forajido tras desertar para no aceptar la derrota de México. Otros escucharon que era un terrateniente del sur del río Nueces, que había perdido toda su hacienda y ganado durante el avance gringo, y le habían negado cualquier compensación después de la guerra. Y alguno susurra en las cantinas que tiene sangre de indio, y que sólo busca vengarse de los rostros pálidos allá donde sus marshalls no pueden protegerlos. ¿Que qué creo yo?. Pues que la mayoría de esas historias son puritita basura. Aunque un servidor también ha vivido, amigo, y creo que sé reconocer a un pistolero nato cuando lo ve.

¿Quiere escuchar mi opinión?. Yo creo que es un hombre oscuro con un pasado oscuro y muchas muescas en su revólver, y sólo esto último le debe importar. Puede que no más sea un hombre cruel presa de un odio cruel pues, como sea su historia, El Serio odia a los gringos como usted. Los busca por toda la frontera para extirparlos de la tierra de Mexico cual si garrapatas en la piel de un asno fueran para él. Y cuando los encuentra, a todos los acaba igual: con una mirada larga y fría, llenita de odio, que sólo aparta tras el estampido seco de un disparo y un alma que parte de regreso a Dios.

Aaah... bueno, pues ya está, amigo. Apúrese y márchese ya mientras pueda, no se detenga. Tiene que alejarse rápido y sin que le vean. Y sobretodo, cuando regrese - si es que regresa - a los Estados Unidos, recuerde cuidarse de las tierras y los pueblos de frontera. Toditos ellos están llenos de ojos que miran para "el Serio".

[Ir al artículo inicial del desafío]

No hay comentarios:

Publicar un comentario