23 de septiembre de 2015

La riqueza lingüística y la calidad literaria en los juegos de rol

Que no os engañe el título de la entrada de hoy. Suena a proyecto de fin de carrera de Filología o, peor, a diatriba pretenciosa de alguien que se las da de listillo, pero no es ni una cosa ni la otra. Ni soy filólogo, ni lingüista, ni nada parecido. Igual podría haberlo expresado de otra forma, pero es que quiero hablar sobre eso: de la riqueza lingüística como parte de la calidad literaria en los juegos de rol. Solo una reflexión desnuda, sin pretensiones.

La calidad literaria de un texto es un tema tremendamente subjetivo. Se puede tratar de parametrizar o cuantificar de alguna forma (como la comparativa establecida en este curioso estudio), pero la calidad literaria no es una ciencia exacta: lo que uno considera bueno, para otro es mediocre; lo que para uno es interesante, para otro es puro aburrimiento; y lo que para uno es un texto rico, para otro es un tocho farragoso.

Voy a ser ecuánimerrr...

Supongo que cualquiera que lea estas líneas coincidirá conmigo en que el objetivo principal de un libro de rol no es la calidad literaria. Pocos libros son concebidos así en general, puesto que lo primordial es su contenido, lo que quiere transmitir. Si hablamos de juegos de rol, por ejemplo, o el juego es bueno o de lo contrario no interesará. Más bien dicha calidad es el vehículo que ayuda a transmitir el contenido, el alma del texto, y puestos a hablar de vehículos no es lo mismo conducir un A8 que un 600. Cuando leo una novela y la calidad del texto me parece limitada, aunque la trama sea interesante no la disfruto igual. ¿Se puede aplicar el mismo juicio a un libro de rol, a pesar de que no persigue el mismo fin que una obra de carácter narrativo?. Yo creo que si. Su autor sigue tratando de transmitir algo - una ambientación y/o un sistema de juego - y puede que encuentre más difícil hacerlo si a su texto le falta calidad.

Hay quien podría decir que los juegos de rol no necesitan alcanzar una gran calidad literaria. Pondría tal afirmación al mismo nivel que la defensa de algunos periodistas cuando se les enfrenta a los errores que cometen, extienden y perpetúan en el habla colectiva - «nuestro trabajo es informar, no educar en el lenguaje» -, porque lo cierto es que todo comunicador (y no hablo sólo de miembros del ente periodístico, sino de cualquier persona que pretenda difundir un mensaje o idea) debe ser consciente de una importante responsabilidad derivada de su actividad: la de transmitir su mensaje en modo y forma correctos, puesto que junto con dicho mensaje también se transmite un lenguaje. Y todo queda, tanto las malas formas como las buenas.

Considero como uno de los componentes de peso dentro de dicha calidad literaria la riqueza lingüística. Hablamos y leemos castellano, un idioma con un amplio vocabulario. Los autores y traductores tienen a su disposición un voluminoso baúl de piezas con las que montar su texto, unas más frecuentes o a las que estamos más acostumbrados, y otras menos, que empleadas con habilidad pueden enriquecer sus textos con pinceladas de lenguaje literario. ¿Quiere esto decir que un juego de rol debe redactarse demostrando un dominio del vocabulario digno del sillón T de la Real Academia de la Lengua?. En absoluto. Pero tampoco debería disuadir a los autores de utilizar terminología que habitualmente no encuentra su hueco en nuestro hablar cotidiano.

Os pongo como ejemplo real el mismo que me dio la idea de escribir ésta entrada. Estaba corrigiendo con dos compañeras un texto traducido y leí la frase: «Tienden a pensar como los animales a los que se parecen». La frase era correcta y se entendía perfectamente, pero pensé que se podía embellecer un poco empleando una expresión menos común: «Tienden a pensar como los animales que resemblan». Viendo mi propuesta, mis compañeras me indicaron que un lector medio podría no conocer el significado de esa palabra, cosa en la que estuvimos de acuerdo. Finalmente, decidimos tomar la calle del medio y decir: «Tienden a pensar como los animales a los que se asemejan». Menos inusual que mi propuesta, pero algo más resultona que la inicial. Y todos satisfechos.

A ver que piense... ¿sinónimos de cazador?

Pero, como veis, continué rumiando el tema. Vale, lo primero de todo es conseguir que el lector comprenda lo que se está diciendo: la ambientación que se está desarrollando o las reglas que se están explicando. Y, como personas de nuestro tiempo, la idea es que puedan hacerlo rápido, por lo que muchos juegos (igual que la mayoría de los textos que leemos a diario) tratan de conseguir que su redacción sea de fácil lectura, adaptada al lenguaje cotidiano, para que el lector capte sin dificultad ni demora lo necesario para comenzar a jugar. ¿Es correcto?. Claro que si. Pero un juego de rol, aunque no sea una novela, también se disfruta por el mero hecho de leerlo. Yo, al menos, lo hago. Igualmente me atrevería a decir que los roleros, como gente con un hábito lector quizá superior a la media, somos por ende gente con un amplio vocabulario. Incluso creamos el nuestro propio, y no son precísamente pocos términos ni tampoco sencillos.

¿Tienen los autores y los traductores, entonces, que sentir reparo por que el lector rolero no conozca el significado de algunas palabras puntuales en un texto?. ¿Merece la pena coartar su riqueza por el riesgo de provocar una fugaz sensación de desconocimiento?. No recuerdo a quién se lo escuché, puede que fuera a mi padre, pero hace ya años me quedé con la idea de que un buen libro, entre otras cosas, es el que te manda en alguna ocasión al diccionario durante su lectura. Y un juego de rol es un libro (o al menos un escrito de extensión variable). Por supuesto no es cuestión de instaurar el culteranismo gongorino en los libros de rol (joder, no, por Dios, ni en ninguna parte) porque tan negativo es el fallo por defecto como por exceso, y de eso también he visto ejemplos (algunos, incluso, tratando de enriquecer su redacción, cometieron el error de introducir palabras y expresiones inusuales sin saber realmente emplearlas adecuadamente). Pero tampoco debería haber razón para que los textos sean sencillos y ramplones, redundantes en expresiones y/o repetitivos en sus términos.

Dicho esto, no quiero quedar como un pijotero del lenguaje. No necesito que un juego de rol emplee términos rebuscados, exóticos o arcaicos y un lenguaje florido para que me guste y disfrute tanto leyéndolo como jugándolo. Pero creo que merece la pena en éste momento en que tantos títulos nuevos están saliendo, respaldados por editorial o mediante financiación alternativa, recordar que además de mimar el contenido también debe mimarse el continente. Hay muchos títulos que en este aspecto han sido cuidados con celo, y el resultado final, unido a que son grandes juegos de por si, es espectacular.

Os lanzo en base a lo dicho un par de preguntas: ¿os parece buena la calidad literaria de los juegos de rol en general?. ¿Lo consideráis algo relevante y a tener en cuenta a la hora de valorar un juego?.

15 comentarios:

  1. ¡Me voy a mojar!

    Yo creo que sí, que los juegos de rol en general tienen muy buena calidad literaria y deben ser atrayentes de leer. Por muy ávido lector que se sea, el texto tiene que enganchar y ser entretenido de leer.

    Y de nuevo sí, la calidad del texto debe ser algo relevante a la hora de valorar el juego y algo que escritores también deberían tener en cuenta.

    Completamente de acuerdo con lo de que un buen libro te hace mirar el diccionario :)

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    1. ¡Bienvenida Ana!. Me alegra ver que coincidimos en nuestra valoración, me siento un poco menos tiquismiquis xD

      Gracias por mojarte y opinar :)

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  2. Para mí un libro de rol debe ser, ante todo, didáctico. Si lo divido en los dos apartados más comunes, ambientación y reglas (me gusta que la ambientación vaya antes que las reglas) la primera debería estar escrita como ella pida. Si necesita términos arcaicos, que los tenga, si tiene que expresiones rocambolescas, que las tenga si así es como se habla, escribe o comunica en esa ambientación. Respecto a las reglas, mejor que tengan un lenguaje claro y directo, fácil de entender y que, por ello, se aprenda bien, que no rápido, el funcionamiento de sus mecánicas. Como ejemplos de libros escritos de esa manera, o en ese sentido, me quedo con La Puerta de Ishtar, Castillo de Falkenstein y MundoDisco, que si bien este último no es santo de mi devoción hay que reconocer que su lectura no me resultó ajena a las novelas de Terry Pratchett. Ahora mismo ando leyendo Mouse Guard, que también está muy bien redactado, lo cual no es sorpresa porque el traductor es el autor de La Puerta de Ishtar.

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    1. Estoy muy de acuerdo con que el texto tiene que tener un estilo y tono adaptados al tipo de ambientación que describe. También coincido en que las reglas tienen que estar explicadas con claridad; aquí no hay necesidad de usar lenguaje literario, pero si es cierto que a veces pecan de una redacción repetitiva y cansina. Por ejemplo, un listado de poderes mágicos en el que todas las descripciones comienzan con "Este poder...". Son ese tipo de cosas, también, las que creo que reducen la calidad del texto.

      No he querido dar ejemplos al escribir el artículo, pero al menos en lo que respecta a La Puerta de Ishtar tengo que estar plenamente de acuerdo. Y también en el orden interno del libro. Primero siempre ambientación, y por favor mucho más extenso dicho apartado que el segundo :P

      Gracias por pasar por aquí, sr. Dasth.

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  3. Yo creo que un manual de juego debe ante todo invitar a leerlo y terminarlo. Si el texto usa términos complicados, y un lenguaje farrangoso que dificulte la velocidad de lectura mejor apaga y vámonos. Ya hay mucha gente que le cuesta leer 300 páginas, cono para complicarlo más.
    Por otra parte, no se tiene por que dejar a ynnlado la calidad lingüística, pero sin que haga tediosa su lectura.

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    1. Ese es quid de la cuestión: encontrar el equilibrio entre la calidad y la facilidad de lectura. Un texto rico y currado no tiene por qué ser sinónimo de tocho o de rollo. De igual forma, reducir en exceso la riqueza de un texto solo por facilitar su lectura creo que le hace un flaco favor al libro. Igual así se consigue que lo lea más gente, pero dado que habrá sido a costa de hacer el texto insulso y poco memorable, pasará en cero coma a formar parte del grupo "Ah, ése juego... si, lo leí hace tiempo, pero ya no me acuerdo apenas".

      Muchas gracias por pasarte y comentar, Funs athal. Ha sido pura casualidad que coindiera en ésta fecha, pero como ves de vez en cuando yo también escribo artículos de opinión xD

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    2. Equilibrio, que sencillo es decirlo, y tan difícil conseguirlo...

      Pues habrá sido casualidad, pero tu opinión me ha gustado mucho ^^

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  4. Como traductor de rol con cierta experiencia, déjame que te diga que traducir de según que autor americano a veces es un suplicio. Los hay que sólo conocen tres adjetivos y los van rotando por el texto, encajen o no. Los hay que desconocen que en su idioma existen formas de evitar las repeticiones (por ejemplo, en los bloques de reglas). Los hay que simplemente escriben mal en su idioma y nadie les corrige.

    Tuve que preguntar si cierta orden de Caballeros Infernales (Order of the Vice) se llamaba así por la brigada antivicio ('Vice') o tenía más bien que ver con la picota ('Vise'). Era lo segundo. Eso por no hablar de la manía de ponerle mayúsculas a todo (La Madre Del Cordero), que incluso en inglés se considera un mal hábito.

    Desde las trincheras de la traducción y la corrección de estilo, intento en lo posible convertir lo que me encuentro en un texto más 'digerible'. A veces se consigue, otras no tanto, pero no dejo de intentarlo.

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    1. Caray, qué sorpresa :D

      Coincido con tu apreciación (si bien por mi parte la respaldo con años de lector y no de traductor, que ahí aún estoy empezando). Algunos autores americanos escriben no mal, sino muy limitados en cuanto a recursos, lo cual es una pena porque por lo demás lo que escriben está genial. Eso deja en manos de nuestros traductores hacer que el texto final sea digno de la lengua de Cervantes, que quizá sea un poco más exigente en ese aspecto (o sus lectores). Un duro trabajo, pero que merece la pena y, como se puede ver, la gente aprecia.

      Gracias por pasarte y comentar, Jordi, un placer :)

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    2. No sabía que eso de poner mayúsculas en todo, en inglés, se tiene como un mal hábito. Me alegro de que lo hayas mencionado.

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  5. Diría que no hay que tener miedo a que el lector pueda, ocasionalmente al menos, tener que echar mano de un diccionario. A veces es simplemente inevitable incluso.

    En estos días en que todo tienda a meterse en el mínimo denominador común, hay demasiada facilidad en el lenguaje, lo que lleva a un corto alcance en el pensar.

    El lenguaje es importante; si constantemente empleamos las palabras más planas y convencionales, también estamos apostando por la pobreza de significados y matices.

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    1. No se me ocurre un resumen mejor que tu última frase :) De hecho, por razones obvias me he centrado en el rol, pero es un tema extensible a toda obra escrita, y equiparable a problemas que existen en otras artes, como los estudios que señalan que cada vez se utilizan menos notas y timbres diferentes en las composiciones musicales (http://www.csic.es/web/guest/noticias-y-multimedia?p_p_id=contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet&p_p_lifecycle=1&p_p_state=maximized&p_p_mode=view&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_struts_action=%2Fcontentviewer%2Fview&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_nodeRef=workspace%3A%2F%2FSpacesStore%2F2a0abe76-034c-40c6-8bb4-626a10f34c1e&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_gsa_index=false&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_title=noticias&contentType=news)

      Gracias por pasarte y contribuir Axel, un saludo!

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    2. El larguísimo enlace dirige a una noticia sobre un estudio del CSIC sobre la música, es que en los comentarios no se puede poner con html U^^

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    3. Pues simplemente estoy de acuerdo. Es cierto que el tema toca muchas otras áreas. Tal como señala ese estudio sobre el efecto en la música actual, se trata de una tendencia de homogeneización.

      La falta de diversidad no solo empobrece los estímulos a la inteligencia, sino que incluso fomenta repetitivamente ciertos estímulos específicos, con exclusión de otros, lo que tiene su impacto en las personas.

      En fin, creo que la cosa puede dar para mucho.

      PD: Para acortar los enlaces de modo que no se coman un comentario, puedes pasarte por tinyurl o google url shortener, entre otros.

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    4. Pues si, realmente se le puede sacar mucho jugo :) ¡Gracias por el truco para las urls!.

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